La economía mundial enfrenta un escenario cada vez más complejo, marcado por la incertidumbre comercial, la volatilidad financiera y una desaceleración del crecimiento que amenaza con reconfigurar las cadenas globales de suministro. Así lo advierte la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en su Trade and Development Report 2025, donde señala que el comercio internacional se encuentra en un punto crítico de transformación.
De acuerdo con el organismo, el crecimiento global se desacelerará a 2.6% en 2025, frente al 2.9% registrado en 2024, mientras que para 2026 se prevé una expansión igualmente limitada, reflejo de un entorno caracterizado por tensiones geopolíticas, nuevas barreras comerciales y una creciente incertidumbre en los mercados internacionales.
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que más del 90% del comercio mundial depende de sistemas financieros, infraestructura bancaria y mecanismos de financiamiento al comercio, una realidad que vuelve cada vez más inseparables a las cadenas de suministro y a los mercados financieros.
La UNCTAD advierte que, aunque el comercio global logró crecer alrededor de 4% durante la primera mitad de 2025, este desempeño estuvo impulsado por factores temporales, como el adelantamiento de compras ante la expectativa de nuevos aranceles y el aumento de inversiones vinculadas con la Inteligencia Artificial. Sin embargo, una vez que estos efectos desaparezcan, se espera una desaceleración más pronunciada de los flujos comerciales internacionales.
UNCTAD también alerta sobre el impacto que las decisiones de política comercial tienen sobre las cadenas globales de valor. La modificación de aranceles, los cambios regulatorios y la incertidumbre sobre futuras medidas están llevando a las empresas a replantear inversiones, retrasar proyectos y reconsiderar sus estrategias de abastecimiento, generando presiones adicionales para los sectores logístico, manufacturero y de transporte.
Para las economías emergentes, el panorama es particularmente desafiante. La volatilidad de los mercados financieros, las fluctuaciones cambiarias y el endurecimiento de las condiciones de financiamiento internacional continúan elevando los costos de operación y limitando el acceso al capital. Actualmente, más de la mitad de los países de bajos ingresos enfrentan situaciones de sobreendeudamiento o un alto riesgo de caer en ellas.
A pesar de este entorno, la UNCTAD destaca que las economías del Sur Global seguirán siendo el principal motor del crecimiento económico mundial, aportando cerca del 70% de la expansión global durante 2025. No obstante, advierte que será indispensable fortalecer la integración regional, diversificar mercados de exportación y desarrollar mecanismos financieros más resilientes para reducir la vulnerabilidad frente a futuros choques externos.
Para la industria logística y del comercio internacional, el mensaje es contundente: la competitividad ya no dependerá únicamente de la eficiencia operativa. La capacidad para gestionar riesgos financieros, adaptarse a cambios regulatorios y construir cadenas de suministro más resilientes se perfila como uno de los principales factores de éxito en la nueva configuración de la economía global.
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